miércoles, octubre 11, 2006

LAS COSITAS DE LA VIDA


Hay una idea que me ronda la cabeza hace días. Realmente no es una idea, es una historia...o algo. Es una estupidez.
Hace 7 años, 8 meses y 17 días me levanté, como un día más, para ir al colegio. Mientras desayunaba escuché una noticia en la radio que me llamó la atención: una pareja de enamorados había saltado desde el Acueducto cogidos de la mano o algo así. En el momento me pareció romántico, incluso bonito. Un final de película. Mientras me ponía el uniforme pensaba en estas cosas. Como dice N.V. "todo el mundo fantasea con una muerte dramática". Y más a los 15.
Ese mismo día, al llegar a casa, recibí la noticia que hizo que esa fecha se marcara en mi memoria para siempre. Y de repente la historia de los enamorados del Acueducto me pareció terrible. Y el hecho de haberla escuchado ese día, una ironía de la vida. Maldita ironía.
Años después aterricé sin saber por qué en Segovia. Evidentemente en aquel momento ni siquiera recordaba a la pareja. Un día, paseando con Charlie, vimos a unos chavales correr por encima del Acueducto. Una cosa llevó a la otra y al final me acabó contando la historia de su madrina. Así que hace 7 años, 8 meses y 17 días, mientras yo me ponía el uniforme y pensaba en los amantes del Acueducto, Charlie recibía una noticia, casi la misma que yo recibiría horas después, aún con el uniforme puesto. Es fácil pensarlo con el tiempo, pero si me paro sobre ello me inquieta. Pienso en si ella se enteraría antes o después de que yo lo escuchara por la radio. En si tendría el uniforme puesto. En cómo la cambiaría aquella noticia. En cómo cambió para mí. En cómo cambié yo aquel día. En dos niñas de uniforme que, pasados los años, hablan debajo del Acueducto de cosas que vivieron hace tiempo. El mismo día. Hace hoy 7 años, 8 meses y 17 días.
Hace poco Laura vio caer a un señor de una ventana. En ese momento no pensé en los enamorados, ni en Charlie. Pero lo hablé con Felipe. Y entonces él me contó que hace años, una mañana camino del trabajo y con el uniforme ya puesto vio como alguien saltaba desde el Acueducto. Una pareja. Hará unos 8 años. Y yo sólo pude contestar que lo recordaba. Que había sido el 25 de Enero de 1999. Y no sé por qué no puedo parar de pensarlo. Felipe y yo nos conocimos por casualidad. Nos volvimos a ver por casualidad. Y muchas veces pienso en cómo sería su vida antes de que nos conociéramos. Y ahora sé que hace 7 años, 8 meses y 17 días vio a la madrina de Charlie y a su novio saltar desde el Acueducto, poco antes de que ella se enterara. Poco antes de que yo lo escuchara por la radio. Los tres llevabamos uniforme. Tal vez ellos, como yo, descubrieron por primera vez que es verdad que la gente se suicida. Y que no tiene nada de bonito.
Ahora me gustaría saber todas las cosas que tengo en común con la gente desde antes de conocerla. Pero es imposible, y eso me pone nerviosa.

Ya dije que era una estupidez.

viernes, octubre 06, 2006

"Dios mío, haz que me olvide o que se muera"

martes, septiembre 19, 2006


“Mi madre no me deja ser aviadora porque todos los domingos me rompo el pantalón”.
Era mi juego de comba favorito. El resto de la canción era una estupidez digna de Rebelde Way. Pero esa frase me fascinaba. Y me fascina. No entiendo su significado. Pero me ha seguido todos estos años. A menudo la canturreo. Creo que se debe al hecho de que yo siempre me rompía el pantalón. Y me lo rompo. Y a la palabra aviadora. Suena bien. Me gustaba la idea de ser aviadora. Nunca me lo planteé en serio, claro. Ser aviadora no era un trabajo tan importante como astronauta, escritora o granjera. Pero me parecía bonito para mis ratos libres. Yo iba a ser tantas cosas…De pequeña nunca decía: “si fuera profesora, actriz, enfermera…”. No. Decía siempre “cuando sea profesora, actriz, enfermera…”. Porque iba a ser todo. Porque daba tiempo. 80 años, ya ves. Como para ser una sola cosa.
El caso es que ahora voy a ser lo más parecido a aviadora que puedo. Y mi madre me deja pero tuerce el morro. Y me sigo rompiendo el pantalón. Tal vez la única diferencia sea que ya no creo que me de tiempo a todo…
Mirar por la ventanilla de la avioneta me hace reír. Todo parece una maqueta. Un país de juguete. A las personas ni siquiera se nos ve desde ahí arriba. Y ayer empecé a pensar en cuando era pequeña y saludaba a los aviones creyendo que me veían. Igual que saludaba a los barcos por si era mi padre. Igual que lo sigo haciendo. Y me imaginé que había alguien abajo saludándonos. Y me puse muy contenta. Me dieron ganas de saludar. Pero me dio vergüenza. Me gusta el trabajo. No me gustaría perderlo por parecer tonta.
Pero cuando veáis pasar una avioneta, ¡saludad! Porque va a ser genial ir por ahí arriba y saber que alguien me hace gestos. Igual, cuando lleve más tiempo, os devuelvo el saludo.

Y ahora a ver qué foto pongo.

miércoles, septiembre 06, 2006

BIENVENIDOS AL MUNDO REAL

Sentimos comunicar a lo asistentes que las azafatas también sudan, se cansan, tienen gases, se despeinan, comen, sienten y padecen...
No se devuelve el dinero. Y los bolígrafos que les hemos dado no escriben.

jueves, agosto 31, 2006

GOOD DAY


Hoy estoy contenta. Por todo. Porque sí. Porque Eli me ha despertado y sus primeras palabras han sido: tengo un trabajo para ti. Porque nada más colgar concretando lo del trabajo me han llamado para ir a volar. Porque mi primer vuelo ha sido genial. Porque no sé si este trabajo, el que de verdad me gusta, será para mí, pero sé que puedo hacerlo. Porque ahora él también sabe que puedo hacerlo. Porque sé que me va a gustar. Porque ayer me quejaba de que necesitaba algo. Porque hoy he tenido, literalmente, otro punto de vista. Porque me ha gustado lo que he visto. Porque he montado en una avioneta y nos hemos ladeado 90º. Porque me ha encantado esa sensación. Porque me encanta pensar que puede ser mi trabajo. Porque al resto de gente también le pasan cosas buenas. Porque he recibido un e-mail estúpido que me ha alegrado más aún. Porque hace un día precioso. Porque ya lo decían los Dresden Dolls...

"God, it's been a lovely day
everything's been going my way, I took off the trash today and I'm on fire!"

Y "the trash" puede eliminarse, porque hoy despegué...y espero que eso signifique algo.

lunes, agosto 28, 2006


Cuanto más tengo menos quiero

martes, agosto 15, 2006


¡Todos los niños guapos cumplen años en Agosto!

lunes, agosto 07, 2006

SIN PALABRAS


Tengo tantas cosas de las que hablar que no sé qué decir. Así que actualizo, que no es poco...

viernes, julio 14, 2006

BIENVENIDOS A LA FIESTA DE LAS CASETAS!


Proximamente, tanto en el Blog como en el Flog, las mejores fotos del acontecimiento del año...

miércoles, julio 12, 2006

CAPRICHOS


Ya conseguí el pompero (¡gracias Cachorrito!), ya tengo muchos cohetes, incluído mi favorito, el que encontré por casualidad...ahora lo que más quiero en el mundo es un caleidoscopio...

lunes, julio 03, 2006

SE BUSCA


Es el bolso más pricioso del mundo y ahora anda vagando por algún vertedero de Madrit. El día de su desaparición lucía una bonita carta de ajuste. Se ruega a quien lo encuentre que lo trate con cariño y lo devuelva a su dueña, que lo espera con los brazos abiertos.
¡Pitito, no te olvido!

sábado, junio 24, 2006


Los fuegos artificiales me ponen contenta. Pero ayer me pusieron un poco triste.

viernes, junio 09, 2006

Ayer fue un día perfecto...ojalá pudiera decir lo mismo de hoy

Just a perfect day
drink Sangria in the park
And then later
when it gets dark, we go home

Just a perfect day
feed animals in the zoo
Then later
a movie, too, and then home

Oh, it's such a perfect day
I'm glad I spend it with you
Oh, such a perfect day
You just keep me hanging on
You just keep me hanging on

Just a perfect day
problems all left alone
Weekenders on our own
it's such fun

Just a perfect day
you made me forget myself
I thought I was
someone else, someone good

Oh, it's such a perfect day
I'm glad I spent it with you
Oh, such a perfect day
You just keep me hanging on
You just keep me hanging on

You're going to reap just what you sow

domingo, junio 04, 2006

JUGANDO


Un día quise jugar a hacerlo bien. Todo salió mal. Jugué a hacer lo que hacen los mayores. Salió bien. Me sentí mal. Pero no podía parar. Al fin y al cabo sólo es un juego. Como todo. Como nada. Todo pierde la gracia si jugamos sólo unos pocos. Otros se lo toman en serio. Algunos se lo toman siempre mal, pase lo que pase. Es un estilo de vida. Pero no el mío. Parece ser que también el mío. Al fin y al cabo es sólo un juego en el que para participar hay que acatar las reglas. ¿Y quién hizo las reglas? Yo las cambié. Y todo salió mal. Otra vez. Otra vez. No pienso firmar esas normas que no son las mías. Pienso luchar con(tra) el mundo. Pero hace tiempo que luchar dejó de tener sentido. ¿Qué importa, si nada lo tiene? Importa, porque estoy aquí. Importa porque de repente parece que todo importa. De pronto una broza es un mundo y un mundo es algo tan pequeño. Y yo qué sé, si sólo pasaba por aquí. No sé por qué decidí quedarme. Tal vez porque no hay nada más allá. Igual que aquí. Es mejor soñar con que lejos hay algo bueno que un día conoceré. Al fin y al cabo me quejo pero no quiero más. Quiero menos. Lo quiero todo. Y todo me da igual, así que me da igual querer o no querer. Lo tengo claro: no tengo ni idea.

sábado, mayo 27, 2006


Soy mejor que tú en TODO.
Soy mejor que tú en TODO.
Soy mejor que tú en TODO.

Ya lo he dicho tres veces. Ya es verdad, pues.

domingo, mayo 21, 2006


Por un momento pensé que te había soñado...

domingo, mayo 14, 2006


Él acababa de subir. Ella se bajaba en la próxima. Llevaban demasiado tiempo encontrándose fugazmente en estaciones y trenes con rumbos distintos.

Él quería bajarse con ella. O que ella no se bajara. Pero pronto cogería el mismo tren de regreso, podía esperar.

Ella quería que él se bajase. O ir con él hasta la última parada. Pero sabía que aquel tren no llevaba a ninguna parte. Y él regresaría.

Lo que no quiso decir en voz alta (por miedo a que se hiciera realidad) es que cuando él cogiera el tren volverían a cruzarse. Otra vez viajando en sentido contrario.

Le dijo adiós desde al andén con una sonrisa. Se sentía tan cansada que no pudo dejar de sonreír hasta mucho después de haber dejado de llorar.

miércoles, mayo 10, 2006


Los lunares me ponen contenta. Me da igual ser una fashion victim. Si ahora los venden me los voy a comprar todos.

jueves, abril 13, 2006

Triste

Image hosting by Photobucket
El segundo post de este blog se llamaba "Triste" y tenía la misma foto que hoy. El motivo de entonces lo recuerdo. El de hoy aún lo estoy buscando. Espero que no esté por llegar.

miércoles, abril 05, 2006

LO VERDADERAMENTE IMPORTANTE

Al quinto día y también en relación con el cordero, me fue revelado este otro secreto de la vida del Principito. Me preguntó bruscamente y sin preámbulo, como resultado de un problema largamente meditado en silencio:
-Si un cordero se come los arbustos, se comerá también las flores ¿no?
-Un cordero se come todo lo que encuentra.
-¿Y también las flores que tienen espinas?
-Sí; también las flores que tienen espinas.
-Entonces, ¿para qué le sirven las espinas?
Confieso que no lo sabía. Estaba yo muy ocupado tratando de destornillar un perno demasiado apretado del motor; la avería comenzaba a parecerme cosa grave y la circunstancia de que se estuviera agotando mi provisión de agua, me hacía temer lo peor.
-¿Para qué sirven las espinas?El principito no permitía nunca que se dejara sin respuesta una pregunta formulada por él. Irritado por la resistencia que me oponía el perno, le respondí lo primero que se me ocurrió:
-Las espinas no sirven para nada; son pura maldad de las flores.
-¡ Oh !
Y después de un silencio, me dijo con una especie de rencor:
-¡No te creo! Las flores son débiles. Son ingenuas. Se defienden como pueden. Se creen terribles con sus espinas…
No le respondí nada; en aquel momento me estaba diciendo a mí mismo: "Si este perno me resiste un poco más, lo haré saltar de un martillazo". El principito me interrumpió de nuevo mis pensamientos:
-¿Tú crees que las flores…?
-¡No, no creo nada! Te he respondido cualquier cosa para que te calles. Tengo que ocuparme de cosas serias.
Me miró estupefacto.
-¡De cosas serias!
Me miraba con mi martillo en la mano, los dedos llenos de grasa e inclinado sobre algo que le parecía muy feo.
-¡Hablas como las personas mayores!
Me avergonzó un poco. Pero él, implacable, añadió:
-¡Lo confundes todo…todo lo mezclas…!
Estaba verdaderamente irritado; sacudía la cabeza, agitando al viento sus cabellos dorados.
-Conozco un planeta donde vive un señor muy colorado, que nunca ha olido una flor, ni ha mirado una estrella y que jamás ha querido a nadie. En toda su vida no ha hecho más que sumas. Y todo el día se lo pasa repitiendo como tú: "¡Yo soy un hombre serio, yo soy un hombre serio!"… Al parecer esto le llena de orgullo. Pero eso no es un hombre, ¡es un hongo!
-¿Un qué?
-Un hongo.
El principito estaba pálido de cólera.
-Hace millones de años que las flores tiene espinas y hace también millones de años que los corderos, a pesar de las espinas, se comen las flores. ¿Es que no es cosa seria averiguar por qué las flores pierden el tiempo fabricando unas espinas que no les sirven para nada? ¿Es que no es importante la guerra de los corderos y las flores? ¿No es esto más serio e importante que las sumas de un señor gordo y colorado? Y si yo sé de una flor única en el mundo y que no existe en ninguna parte más que en mi planeta; si yo sé que un buen día un corderillo puede aniquilarla sin darse cuenta de ello, ¿es que esto no es importante?
El principito enrojeció y después continuó:
-Si alguien ama a una flor de la que sólo existe un ejemplar en millones y millones de estrellas, basta que las mire para ser dichoso. Puede decir satisfecho: "Mi flor está allí, en alguna parte…" ¡Pero si el cordero se la come, para él es como si de pronto todas las estrellas se apagaran! ¡Y esto no es importante!
No pudo decir más y estalló bruscamente en sollozos.La noche había caído. Yo había soltado las herramientas y ya no importaban nada el martillo, el perno, la sed y la muerte. ¡Había en una estrella, en un planeta, el mío, la Tierra, un principito a quien consolar! Lo tomé en mis brazos y lo mecí diciéndole: "la flor que tú quieres no corre peligro… te dibujaré un bozal para tu cordero y una armadura para la flor…te…". No sabía qué decirle, cómo consolarle y hacer que tuviera nuevamente confianza en mí; me sentía torpe. ¡Es tan misterioso el país de las lágrimas!.